domingo, 24 de junio de 2007

DIAS EN DF

Creo que aprovechando bien los 2 días en DF, es bastante... a no ser que se quiera hacer otra excursión a los pueblos de alrededor como TULA O TAXCO.

El día 20 hasta las 20,10 h. no tenemos el vuelo, así que tendríamos casi todo el día. Creo que como dice Charo será el mejor día para ir TEOTIHUACAN, ya que recomiendan que se vaya temprano y éste es el único día en el que podremos madrugar. Habrá que volver pronto para no tener problemas e ir con tiempo al aeropuerto.

El día 24 llegamos a las 10,30 h, tendríamos todo el día para ver DF.
Copiado de la LONELY PLANET:
Los mejor es comenzar el día con una vista panorámica del ZOCALO desde la azotea de alguno de los restaurantes-mirador de su extremo occidental o desde la torre de la camapa de la catedral metropolitana, para después dirigirse al PALACIO NACIONAL y allí admirar los murales de Diego Rivera...
luego (esto se me ocurre a mi) podemos ir LOS CANALES DE XOCHIMILCO, y a la tarde a la plaza GARIBALDI a tomarnos un tequila mientras se escuchan a los mariachis.
Mas recomendaciones de LP: Bar/Hotel Condesa.

PRECIOS

Voy a ir poniendo los precios de los vuelos... y demás que vayamos contratando....
Así al final sabremos el coste final del viaje:

VUELO: MADRID/DF - CANCUN/MADRID (DELTA AIRLINES) 935,03 €
VUELO: DF - LOS MOCHIS (AEROCALIFORNIA) 117,54 €
VUELO: CHIHUAHUA - TOLUCA (INTEJET) 70,48 €

jueves, 21 de junio de 2007

Adelantar un día el itinerario

El itinerario propuesto está bien. Pero hay que adelantar un día, los vuelos DF-LMochis se hacen días alternos: L-M-V
Jueves 19: Llegada a DF
Viernes 20: Callejear por DF o bien hacer Teotihuacan muy temprano ( para ir a Teo hay que hacerlo muy temprano, por el calor y por la gente) . Tarde coger vuelo a L.Mochis. Dejar maletas en hotel DF. Movernos con una mochila para 4 días.
Sábado 21: Tren hasta Bauhichivo-Cerocahuí-Urique.
Domingo 22: Urique-Bauhichivo-Tren caro hacia Divisadero- Parada de 2 h.-tren económico hacia Creel. Dormir Creel.
Lunes 23: Alrededores de Creel-caminioneta hacia Chi-Dormir en Chi
Martes 24:Vuelo Chi-Toluca- DF - callejeo. Como DF no hemos visto nada, no sé si os parecerá quedarnos DF y al día siguiente salir hacia Oaxaca. Hay que madurarlo..

Se admiten ideas....
Creo que tenemos que contratar los vuelos DF-LMochis, Chi-To, el hotel de DF, y lo demás sobre la marcha....
Os parece que vamos a 100? O que debemos relajar algun día en algún sitio. Por que si las cosas van bien, parece que ganamos tiempo... Porfaplis, que os parece????
Mañana, las expertas A y SU que hagan las reservas. Por mí, lo que hagais, bien hecho está.
La semana próxima, A no sé si va poner algo en el blogg, así que nos toca al resto.
Nos vemos en León, disfrutaremos de Maná y de la hospitalidad de Be.
Y el resto que lo pase bien con sus satánicas majestades..... RS.

ITINERARIO

JUEVES 19 Jul - Llegada D.F.
VIERNES 20 Jul - DF - excursión TEOTIHUACAN
SABADO 21 Jul - mañana visitar DF - vuelo a LOS MOCHIS (20,10 h) (156 USD)
DOMINGO 22 Jul - Ferrocarril clase económica (7h.) - Llegada a BAUCHIVO, coger una furgoneta e ir a CEROCAHUI y URIQUE. Dormir en URIQUE.
LUNES 23 Jul- URIQUE-BAUCHIVO y parar en EL DIVISADERO y coger el siguiente tren a CREEL.
MARTES 24 Jul- CASURARE, ARAREKO y alrededores. Por la tarde hacia CHIHUAHUA.
MIERCOLES 25 Jul - Vuelo CHIHUAHUA-TOLUCA (7:30 a.m.llega 10:25 a.m).
Opciones:
Autobus nocturno DF-OAXACA (23,40 h tarda 6 horas)
o contratar un suburban (http://www.caminante-aeropuerto.com.mx/) y salir para PUEBLA-OAXACA.

YANKIFORUM

Hola chicas, me estoy leyendo un poco los foros de los yankis, y recomiendan todos coger el tren en EL FUERTE, este pueblo debe ser muy bonito y con mucho ambiente mochilero.
Muchos paran en Bouichivo y cogen una furgoneta allí mismo para ir a Urique. Parece que se puede ir desde Urique hasta Batopilas por la montaña pero hay que ir con guías tahumaras, aunque no sé si es una buena opción, porque a lo mejor nos hacen ir en burro en caballo.
Debe hacer muchísimo calor.
I'd take the train from El Fuerte. El Fuerte is worth checking out for a day or two but it will be HOT, HOT, HOT in the summer. Last time I took a van from the Los Mochis airport to El Fuerte, but I forget the cost. If you get stuck in Los Mochis at least you could get a good seafood dinner (tostadas de cerviche or cóctel de mariscos con pulpo, hhhmmmm).El Fuerte is a nice, quiet colonial town on the swimmable El Fuerte river. I recommend staying in the Rio Vista lodge which overlooks the river from the hill next to the partially reconsturcted fuerte (fort). The manager can take you on a boat & walking tour across the river to see an incredible array of petroglyphs, tropical birds, and a conquistador era cabin. Once on the train, you can disembark at Bohuichivo and get a van down to Urique as #3 says, but again, Urique on the canyon bottom will be brutally hot in the summer (although you will be on the very swimmable Urique river). From Urique you could backpack over the mountains to Batopilas, but only with a Tarahuamara guide (you'll get lost for sure on the millions of goat trails). Before doing any back country hiking, check locally on narco activity in the area. The barrancas are a major pot and poppy growing region (the narcos will leave you alone if you leave them alone).Another idea as #3 suggests is staying in the cooler mountains on top. Along with #3's suggestions I'd recommend Uno Lodge (check the web), a small solar powered retreat perched on the brink of the barrancas, or the newly constructed and more luxurious Ceracahui Lodge near the town of the same name.
Mirar lo que he encontrado: Anda que si es como el Darek me lo pido eh?

are you looking for a car (van) with driver?

hi,i am polish and i am in mexico now where i am going to spend few months.i have got Van for 5 (6) people + driver (me).if you look for a car to travel trough mexico i can help you.definitly cheaper then if you rent a car.write me email with details of your trip. -------------------------Antek (Antonio)antekwielkiNOSPAM@gazeta.plhttp://americalatina.blox.pl

miércoles, 20 de junio de 2007

León entra en Mexico

Buenas tardes a todas:

Ya veo que estamos de lleno metidos en el viaje.El itinerario del viaje me gusta, cogiendo como ciudad colonia Oaxaca, lo demás de acuerdo. El tema de vuelos a la barranca del cobre esta solucionado. supongo que el resto del viaje lo haremos en autobus, aunque el trayecto Chiapas- Cancún tiene muchos Km. tendríamos que mirar vuelos.

El problema está en la Barranca del Cobre.Cualquiera de las dos opciones esta bien, aunque Batopilas tiene muy buena pinta y atrae mucho, pero necesitamos dos días con un trayecto de 6 horas por dia.

¿Que dicen los foros de este trayecto?. Yo no puedo mirar mucho desde la biblioteca de León, por que una hora se me pasa volando. Las guias de viaje no te dicen nada.

Otra cosa el hotel del primer dia de Mexico que proponia,creo que Charo, Hotel Isabel parece que esta bien de precio y además esta centrico. Si estais de acuerdo se podria reservar ya.

Un abrazo desde León "Estamos en Fiestas".

a vueltas con la barranca

Hola chicas:
Tengo dudas: Creo que no hay carretera o camino o pista desde Urique a Batopilas. Lo ideal sería hacer desde Urique hasta Batopilas y de allí a Creel.
Lo que hacen las agencias (acapulco travel y otras) es dedicar 7 días y hacer algo completo, claro que perdiendo muchos días. Si salen de Creel-Batopilas-Barranca (o Divisadero)-Cerocahui-Urique.
Las agencias no me convencen, son muy caras. Mejor contratar a un particular con camioneta..... El problema es encontrarlo.

A vueltas con la Barranca...

Que bueno que viniste:

Lo ideal sería hacer Bauhichivo-Cerocahui-Urique-Batopilas-Creel. Todo ello en camioneta con chofer. Con las agencias que he visto que lo hacen (acapulcotravel) se entretienen muchísimo, y hacen estos recorridos en 7 días. Pero veo que no debe haber carretera o camino desde Urique a Batopilas. Van a Barrancas (o Divisadero) y de allí a Cerocahui o a Batopilas.

Las agencias son supercaras y no me convencen los precios, y tampoco disponemos de tiempo para hacer sus recorridos.

Otra opción, si no hacemos Batopilas:

Los Mochis-Bauhichivo en tren.

DUDA ITINERARIO BARRANCAS



A mi también la primera opción me parece bien.
Tengo una duda, desde Urique se vuelve a Bauhichivo a coger el tren??
Merece la pena seguir en el tren o se puede ir por carretera hasta Creel??
Batopilas está cerca de Urique??
Deberíamos buscar algún conductor/agencia para que nos hiciese el recorrido?

barrancas del cobre

Madrid ya contesta.

Creo que ir a Batopilas es un poco fuerte, no porque no merezca la pena la visita (que seguro que está fenomenal), sino porque se tarda muchísimo tiempo. Creo que la primera opción de Barrancas del Cobre estará genial, ya sabéis, primer día en Los Mochis, continuar a Buichivo (y sus alrededores) y seguir a Creel.

MAS BARRANCAS

Creel
Es una versión a la mexicana de los típicos pueblos del viejo oeste. Forzado a salir del anonimato por su estratégica posición en las barrancas, Creel se ha convertido en la puerta grande para entrar a la Sierra Tarahumara. Su origen se remonta a 1907, cuando el entonces gobernador Enrique Creel concibió la idea de construir una vía férrea que uniera a Chihuahua con la costa del Pacífico y para ello estableció una estación con su nombre a 296 kilómetros de la capital estatal. Más de medio siglo después la industria del turismo descubrió el potencial de la zona, por ello, lo mejor de Creel no está en la población sino en sus alrededores. Aquí no hay mucho que ver y quizá su mayor “atractivo” radique en ser el único punto en muchos kilómetros donde uno puede abastecerse de comida, gasolina y efectivo.
Quienes disfrutan la naturaleza de lejitos deben hospedarse aquí y degustar carne de res en sus distintas modalidades (si quiere probar algo exótico pida el bistec rarámuri); el resto puede pasar de largo y acampar en el bosque. En todo caso, si lo sorprende en Creel una tarde de ocio —como generalmente sucede— diríjase a la avenida Adolfo López Mateos, ahí se encuentran la plaza principal con sus dos pequeños templos en honor a Cristo Rey y Nuestra Señora de Lourdes, la Casa de las Artesanías —con interesante literatura sobre los tarahumaras y mapas— y un pequeño museo de paleontología. La mejor vista del valle se tiene desde el mirador Cristo Rey, en una colina al oeste del pueblo.
Arareko
El ejido de San Ignacio es una digna primera parada tras dejar Creel. Tiene una extensión de 20 mil hectáreas y posee uno de los pocos proyectos en la sierra donde los indígenas se han convertido en administradores de un conjunto de cabañitas cercanas al lago. A la comunidad se entra por la avenida López Mateos o por el kilómetro 95 de la carretera que conduce a Guachochi. Por cualquiera de éstas llegará a la misión jesuita del siglo xviii, cuya alegre fiesta patronal se lleva a cabo el 31 de julio. Cerca de la misión hay diversos conjuntos de formaciones rocosas que, sin mucha imaginación, asemejan figuras de ranas, hongos, monjes y elefantes. Basta preguntar a cualquier local para que le dé instrucciones sobre cómo llegar. La visita a Arareko se ha popularizado en parte porque es uno de los pocos lugares donde los turistas con curiosidad antropológica pueden darse una idea de cómo viven los rarámuri, que durante siglos han adoptado las cuevas como sus moradas. La más popular es la de Sebastián, muerto hace ya varios años, pero cuya familia sigue admitiendo visitantes a su singular vivienda (espere cierta occidentalización del concepto original). En estos tres puntos verá niños vendiendo artesanías, pero olvídese de encontrar alimentos.
Si acostumbra dejar lo mejor para el final, entonces recorra tres kilómetros más hasta el apacible lago de Arareko. Sus 40 hectáreas de superficie están rodeadas por un denso bosque y conforman un relajante marco para realizar caminatas y acampar. También puede rentar lanchas, caballos y hasta una cabaña para 16 personas. En Batosarachi, dos kilómetros después, existe un complejo de habitaciones más pequeñas. Se recomienda no nadar ni pescar en la zona sin permiso.
Cusárare
Siguiendo por la carretera a Guachochi llegará al municipio de Cusárare. Nuevamente vale la pena entrar en la pequeña población tarahumara para conocer otra misión jesuita del siglo xviii, construida en honor a los cinco Señores Santos: Jesús, José, María y los padres de ésta, Ana y Joaquín, a quienes se muestra en la única pintura que decora el recinto. Pronto se abrirá un museo que albergará el resto de los óleos, ya restaurados, que alguna vez pendieron de los austeros muros del templo.
Del otro lado de la carretera surgen dos entradas que llevan a la cascada de Cusárare. Si quiere caminar deberá estacionar el auto en la primera y atravesar el sendero de tres kilómetros hasta la caída de agua. Si toma la segunda desviación, sólo recorrerá 500 metros para llegar a ella. Vale la pena descender los 250 escalones hasta el fondo del pequeño cañón. Se puede acampar con permiso de los ejidatarios, pero no hay puestos de comida.
Divisadero
Cuarenta y tres kilómetros al suroeste de Creel se encuentra el mirador más accesible y concurrido de las Barrancas del Cobre: Divisadero. Su popularidad la tiene bien ganada, la vista que ofrece de los cañones de Urique, Tararecua y Cobre es espectacular. A pesar de no formar parte de poblado alguno, un conglomerado de vendedoras de artesanías y quesadillas se forma siempre en las horas a las que pasa el tren. El único vestigio de la civilización es el Hotel Divisadero Barrancas, donde se puede hospedar o comer en forma.
Las vistas que se tienen desde casi cualquier punto de la carretera de terracería que lleva a Areponapuchi son también para dejar embobado a cualquiera. El punto por el que todo mundo pasa se conoce como la "piedra volada". Como su nombre lo indica, se trata de una roca que pende del barranco y se balancea con el peso del turista en turno (sólo para temerarios e inmunes al vértigo). Juran los locales que no se cae. A ella se arriba por una vereda contigua a un rancho de nombre Little Ranch, a kilómetro y medio de Divisadero. Otro puesto de observación de primera se encuentra dentro del hotel Posada Barrancas Mirador, casi al llegar a Arepo.

martes, 19 de junio de 2007

más detalles de las barrancas...

Hola chicas:
Pero que pasa con las de Madrid?????
Alternativas en la Barranca del Cobre:
Domingo 22: Los Mochis - bajar en el Bauhichivo ( a las 12?)- Ir a Cerocahui y Urique. Dormir en Urique.
Lunes 23: Urique-Bauhichivo- Creel.
Martes 24: Creel. Excursión por Casurare y alrededores. Por la tarde hacia Chihuahua.
Otra opción:
Domingo 22: Los Mochis-Creel
Lunes 23: Creel hacia Batopilas. Hay 140 km. pero se tarda un montón en llegar, como unas 6 horas. Dormir en Batopilas.
Martes 24: Batopilas regresando hacia Creel. Creel hacia Chihuahua. Claro que nos pasamos el día en el coche.

Esta zona es muy bonita, merece la pena salir de la ruta del tren, y hacer algo por los alrededores.




OPCIONES AL ITINERARIO.

En la Barranca del Cobre, es muy interesante hacer alguna barranca (a ser posible, en todoterreno, camioneta mexicana...), por lo que propongo hacer lo siguiente, aunque no lo tengo del todo perfilado:



DOMINGO 22: Los Mochis - bajar en Bauhichivo (sobre las 12???)- Por carretera o terracería ir a Cerocahui-Urique. Dormir en Urique

LUNES 23: Urique-Bauhichivo - Tren Chepe hasta Creel

lunes, 18 de junio de 2007

CONSEJOS DE CHIAPAS

Del foro LOSVIAJEROS:
San Cristóbal de Las Casas es una ciudad preciosa para callejear, perderte por plazas, mercados. No te pierdas la visita al mercado de Chiapas. Se venden muchas plantas medicinales (la medicina herbolaria tiene mucho arraigo allí). En los mercadillos venden mucho textil bordado de colores muy vistosos. Es muy típico también el ámbar de Chiapas: puedes comprar joyeria mas en bruto en los mercadillos o piezas mas de diseño en tiendas (que hay varias y venden cosas muy bonitas)
El Parque del Cañón del Sumidero es muy bonito para visitarlo y hacerte una excursión en barquito.
Recintos arqueológicos:Toniná Me encantó. Es muy poco conocido porque lleva relativamente poco tiempo abierto al publico. Tienen una seiba (arbol de la vida maya) en el recinto preciosa.
En la selva lacandona hay dos ciudades que yo no he visitado todavia y valen la pena: Bonimpak y Yaxchilán (en una se conservan pinturas). www.mundochiapas.com/t...tiosa.html
Comunidades indígenas. El contacto con comunidades indígenas puede ser complicado y más si viajas por libre. Recomendable ser muy, pero que muy cauto y preguntar antes de hacer cualquier cosa. La visita a San Juan Chamula y Zinacantán, los dos pueblos cercanos a San Cristóbal de Las Casas es muy típica y siempre te hacen las advertencias (y siempre hay algun cretino que se las salta y luego pasa lo que pasa..) con el tema de las fotos: no fotografiar a la gente ni el interior de las iglesias. En particular en San Juan Chamula (en Zinacantán son "algo" más abiertos, pero poco más..). Son extremadamente hostiles con el tema de las fotos y la gente se lo toma a coña: ha habido numerosos casos de agresiones graves a turistas (cuando yo estuve había reciente una paliza a un ruso y en noviembre tirotearon a unos franceses en San Juan Chamula).
Las dos comunidades de San Juan Chamula y Zinacantán conocen perfectamente la comercialización y como sacar raja del turismo y los precios en textiles, por ejemplo, no eran nada competitivos comparados con los de San Cristóbal de Las Casas donde yo compré mucho más barato con diferencia y sin regatear. En San Juan Chamula los chiquillos te someten a auténtico hostigamiento para venderte cosas o pedirte dinero. Armate de paciencia.
En San Juan Chamula hay una iglesia que se suele visitar, y cuya visita al interior puede resultar un poco "shock": una mezcla de liturgia católica y ritos de santería y se respira una atmósfera bastante "densa" que a alguna gente la puede poner muy nerviosa. Estarse quietecito dentro, no tocar nada, no pisar nada (ciudado con las velas y las ofrendas!!!!) , no incordiar a los fieles etc....Por supuesto nada de fotos.
Seguridad. Ya no hay mucho problema para ir por carretera, pero los guías te comentan que si vas en coche por tu cuenta preguntes antes de adentrarte en una comunidad: a una guía la amenazaron por entrar a un poblado sin permiso.

VUELOS CHIHUAHUA - DF

He encontrado vuelos de CHIHUAHUA - DF, con la compañía INTERJET.
http://www.interjet.com.mx/

DETALLE DE VUELO(S)
salida-Mié, Jul 25
sale 7:30 a.m.
llega 10:25 a.m.
1 adulto 428.52 $
impuestos 518.97 $
total 947.49 $ (65,57 €)

domingo, 17 de junio de 2007

EMPEZAMOS CON EL ITINERARIO

JUEVES 19 Jul - Llegada D.F.
VIERNES 20 Jul - DF - excursión TEOTIHUACAN
SABADO 21 Jul - mañana visitar DF - vuelo a LOS MOCHIS (20,10 h) (156 USD)
DOMINGO 22 Jul - Ferrocarril clase económica (7h.) - Llegada a CREEL (17,00) h. (36 USD)
LUNES 23 Jul - CREEL
MARTES 24 Jul - CREEL - CHIHUAHUA

Como andamos un poco justas de tiempo, yo me saltaría Guanajuato, sin embargo San Cristobal me apetece mucho.
Para que no se nos dispare el presupuesto, los únicos vuelos que cogería son la i/v a LOS MOCHIS/CHIHUAHUA, los demás trayectos los podemos hacer en autobus nocturno.

BOTAS DE CHIHUAHUA

Como dice Charo, habrá que comprarse una botas en Chihuahua no?
Sacado de la Lonely Planet:
Los amantes de las botas vaqueras encontrarán su paraíso en la avenida Libertad, entre Independencia y Díaz Ordaz, flanqueada de tiendas abarrotadas y con una llamativa selección entre otros, de botas de piel de avestruz, lagarto o de cuero sin curtir a precios muy razonables.

VUELO DF-LOS MOCHIS

Ya he encontrado vuelos de DF- LOS MOCHIS con Aero California.
http://www.aerocalifornia.com.mx/

Saliendo el 22/07/2007 Domingo
De MEXICO A LOS MOCHIS
Seleccione
Vuelo JR640
Sale 20:10 MEXICO
LLega 21:10 LOS MOCHIS
Precio USD 122.00

Impuestos USD 34.00
Percio total USD 156.00

miércoles, 13 de junio de 2007

Buscar hoteles

Hay que pensar en reservar algún hotel:
Opciones que he visto:
-DF, en la zona centro del zócalo: Hotel Isabel la Católica. http://www.hotel-isabel.com.mx/
Hotel Catedral: http://www.hotelcatedral.com/
-En Creel: recomendado por Teresa Bernardo. Hotel Margarita, creo que hay dos.
-En Guanajuato: recomendado por Mila. Hotel Granaditas.
-En Oaxaca: Posada del Centro. www.mexonline.com/posada.htm
Hotel Francia. http://www.hotelfrancia.com.mx/

Sobre todo en DF para la primera noche, y en Oaxaca, por que, si coincide con dias de fiesta puede que haya muchas reservas hechas.
Charo

Compañias de bajo coste

Creo que hay que buscar en Interjet, AeroCalifornia, etc.
Para ir a los Mochis en avión, para desde Chihuahua podemos coger un autobus nocturno de los de gran lujo, o ADO, hasta Guanajuato, si fuera posible, y de allí ver S. Miguel de Allende??

Para ir a Oaxaca,(500 Km desde DF) un autobus y nos ponemos en 6 horas. Que os parece???
Acabo de ver la entrada que he hecho, y me ha quedado un churro....

OAXACA



Otro destino que tampoco nos lo podemos perder no??

La compañía CLICK MEXICANA, vuela entre DF-OAXACA.
He puesto una fecha al azar y me ha salido esto:

Saliendo - Mie 25 Jul 2007 - Ciudad de Mexico (MEX) a Oaxaca (OAX)
Vuelo QA 207
Sale 01:15 PM (MEX)
LLega 02:10 PM (OAX)
Tarifa - Adulto $710.00 (entiendo que son pesos)

BUSCANDO VUELOS

Estoy intentando buscar compañías que vuelen MEXICO DF - LOS MOCHIS, pero no encuentro.
A ver si entre todas lo encontramos!!
He puesto un vínculo de las aerolineas que hay en Mexico para que nos podamos ir haciendo una idea de las compañias, destinos y precios.

BIENVENIDAS AL BLOG

Hola Lupitas:

¿Como les va, Lupitas....?
Como siempre, Arantxa, aciertas de pleno. Que idea tan buena la de crear un blog, siempre vas por delante..., sigue así.
Bienvenidas al club, este año MEXICO LINDO. Queda un poquito más de un mes para salir y estamos un poco sin preparar nada... hay muchas cosas interesantes que ver... y poco tiempo.

Hago mi propuesta, sin especificar los días, por que aun me faltan datos:

Barranca del Cobre, entrando por Los Mochis, con varias paradas, utilizando unos 3 días, terminando en Creel, cogiendo el tren económico. De Creel a Chihuahua hacerlo por la carretera. Hacer varias excursiones contratando con agencias, en los hoteles. Debe estar muy bien la barranca de Urique, hacer algo desde Batopilas, etc...., comprar unas botas en Chihuahua.....,

Oaxaca: Me apetece un monton, un día en la ciudad y otro por los pueblos de alrededor. Debe estar muy bien las fiestas, y coincide que se hacen los dos últimos lunes del mes de Julio, debe ser muy interesante, con indigenas que se acercan a la ciudad vestidos. Me gustaría que pudieramos estar alguno de los dos días.

D.F.: Zócalo, el barrio de Fidra Kalo (este año debe ser el centario de su nacimiento), los murales, y callejear por la ciudad. Tampoco mucho tiempo, como mucho 2 días. Un día ir a Teotihuacan, madrugar mucho, pillar un autobus y a media mañana vuelta, que se debe poner como un hormiguero.

Si fuera posible, aunque no imprescindible, San Miguel de Allende y Guanajuato, ir en autobus desde D.F. Tambien, si tenemos tiempo, S. Cristobal de las Casas, y pueblos de alrededor.
No se puede hacer todo, así que ahí van mis propuestas.

Hay que mirar vuelos, y sobre todo posibles itinerios:

L M M J V S D
19 20 21 22

llegada D.F Oaxaca Oaxaca


23 24 25 26 27 28 29

Oaxaca-DF Teotih-DF DF-Los M Barranca del Cobre................... Chihuahua



30 31 1 2 3 4


Guanajuato?????????? Cancun o Alrededores Salida


Que mal, esto no va bien.
Charo

BARRANCAS SI

Como ya habreis visto, he puesto información sobre las Barrancas del Cobre.
Creo que tenemos claro este destino no??

LAS BARRANCAS II

Este es de EL MUNDO
De Chihuaha a El FuerteJOSE ANGEL MAÑAS
Es un enigma de casi dos millones de kilómetros cuadrados en el que coexisten las más diversas geografías en 33 estados. Playas en Cancún y Acapulco; pero también la sierra virgen de los tarahumaras y el desierto de Chihuahua, con estupendos recorridos en tren. Tras su máscara turística de mariachis y tequila, este país esconde un auténtico tesoro. La llegada no puede ser más espectacular. Sobrevolamos la ciudad de los chilangos, que les llaman a los del DF, una megalópolis monstruosa de 23 millones de habitantes que ya ha engullido el aeropuerto en que aterrizamos. Dicen que hay barrios de chabolas que crecen de un día al otro. Horas después, mirando desde el avión que nos lleva al norte, el DF ya ha desaparecido bajo el manto de la noche y millones de lucecillas alumbran artificialmente la ciudad. En Chihuahua tomo contacto con la realidad mexicana. Es una ciudad en extensión, de edificios de una planta y anchas avenidas. Yendo en coche hacia el hotel, me fijo en que hay muchas rancheras y mucho coche americano, Ford, Chrysler, Buick, sin matrícula. «Los traen de Estados Unidos. Ya se imaginan cómo», explica Raúl, nuestro guía mestizo. Los chicanos de acá llevan casi todos sombreros y camperas; se nota la influencia de Texas, el estado vecino. Llegado al hotel y viendo la botella de agua mineral junto al lavabo, uno no puede evitar pensar que Hernán Cortés conquistó un imperio con 400 hombres, mientras hoy los españoles que viajan a América ya no pueden ni con los microbios. Chihuahua es uno de los focos principales de la Revolución de 1910. Pancho Villa nació en Durango, pero vivió y luchó aquí. Se puede visitar el museo de la Revolución, la casa donde vivió con doña Luz, una de sus 25 mujeres, casi una por estado. «Para los americanos, Pancho es un villano; para nosotros, un héroe, el único que se ha atrevido a invadir EEUU», dice Raúl. Al recorrido por la casa sigue un recorrido por el pueblo. La catedral de Chihuahua, construida a lo largo del XVIII, la financiaron los mineros a razón de un real por cada marco de plata extraído. Está llena a rebosar. Indios, mestizos, blancos, todos escuchando con gran reverencia la misa. Un hombre, de rodillas, reza y acaricia los pies de la estatua de un santo. En el palacio del Gobierno, varios murales cuentan la historia de la región desde que llegaron los conquistadores hasta el fusilamiento de Hidalgo, padre de la patria, en 1811, aquí mismito. A las puertas, en la plaza de Hidalgo, hay un par de establecimientos donde los boleros te limpian las botas por unos pesos. Dos indios venden jícama, una fruta insípida y refrescante aliñada con polvo de chile. Chihuahua quiere decir «lugar seco y arenoso», y se entiende por qué en cuanto sales de la ciudad. Un autobús nos lleva hasta Creel, a través del desierto de Chihuahua, un secarral con granjas de protestantes menonitas, zonas de papeo y una multitud de huertas de manzana. Cruzamos varias veces la vía del tren, donde no hay barreras, tan sólo una pancarta: «Alto, cuidado con el tren». El tiempo se deshace en la inmensidad del paisaje. Llegando a la sierra, el aire refresca, aparecen los primeros pinares, y pasamos por San Juanito, envuelto en una nube de polvo, lugar donde dicen los mexicanos que sólo conocen dos estaciones, la del invierno y la del ferrocarril. El Tarahumara A la mañana, salimos a caminar por la sierra. Creel es la entrada a las barrancas, un lugar perfecto para que un guía te lleve a Basaseachi, dos horas y media en coche, donde están las dos cascadas más altas de México, una a 453 metros. Amanece ya, y pasamos junto a las primeras cabañas de tarahumaras. La mayoría viven en invierno abajo, en las barrancas, donde el clima es más benigno, y en la primavera se vuelven a lo alto de la montaña a sembrar. Ahí viven muy esparcidos, a veces a kilómetros unos de otros. Los tarahuramas se llaman a sí mismos Rarámuris, que quiere decir pies veloces. Son capaces de andar días enteros, a base de pinole, maíz tostado y molido que mezclan con agua. Raúl se queda parado a unos 50 metros de una cabaña. «Es costumbre suya. Cuando nos vean, saldrán a recibirnos». Al poco, sale una mujer tarahumara, con una banda roja en torno a la cabeza y un niño envuelto en una manta en brazos, que desaparece rápidamente, campo a través. Luego aparece un hombre, metiéndose una camisa a cuadros dentro de los pantalones vaqueros. «Espérenme aquí». Raúl se acerca a hablar con él, que se esconde detrás de su sombrero. Al cabo, nos hace seña de que vayamos. A cambio de 50 pesos, don Ramón nos deja fotografiarle a él y a su casa. Yo pienso en Artaud, que viajó a México en el 36 y estuvo unos meses conviviendo con tarahumaras. Artaud todavía pensaba que se podía escapar de la civilización. Don Ramón, cruzado de brazos, nos mira, tímido y reservado. «¿Cuántos niños tiene, don Ramón?», pregunta Raúl. «Seis o siete, más o menos». «Y cuántos ha perdido?». «Cuatro». El tren que nos lleva de Creel a Divisadero es de primera clase, pero sólo difiere del de segunda en cuanto a la gente que transporta. El tren no pasa de los 40 kilómetros por hora. Desde el vestíbulo, la vista es alucinante. La sierra se va haciendo más densa, el paisaje se va asilvestrando. En cada estación hay al menos dos tiarrones con fusil al hombro, y en el tren llevamos unos cuantos policías, todos de negro, gafas de sol y pistola al cinto. Uno de los empleados del ferrocarril, después de enseñarme, orgulloso, su tarjeta de trabajo, me explica que están aquí para protegernos. «Mire», señala dos impactos de bala en el quicio metálico de una puerta. «Nos asaltaron hace tres meses. Cinco chavalitos. Con Uzis. Las caras tapadas con pañuelos, verdad». Por lo que entiendo, pararon el tren en el interior de uno de los túneles y pasaron un saco pidiendo a punta de pistola todo lo que llevaran los pasajeros. Cuenta que mataron a un suizo que estaba filmando. «No quería darles la cámara, verdad. Hubo pelea y ¡bum! Muy fuerte, sí». La estación de Divisadero es un mercadillo de lo más pintoresco. Hay indias sentadas en el suelo haciendo cestitas con hojas de cáctus y agujas de pino, puestos de antojitos y tacos, y una cuestecita bordeada de puestos d eartesanía, al final de la cual está el mirador que da sobre las barrancas, un panorama de 160 kilómetros, cuatro veces más profundo que el Gran Cañón del Colorado. Abajo, a casi 2.000 metros de profundidad, confluyen tres de los seis cañones que forman las Barrancas del Cobre. La vista es sublime como un paisaje de Friedrich. Dos zopilotes planean pegados a los cantiles, dejándose llevar por las corrientes del cañón. De vuelta al tren quedan más de seis horas, la parte más bonita del viaje, la bajada a las barrancas. Cada vez que pasamos un puente, mirando abajo, da la impresión de que el vagón se ha echado a volar. El paisaje va dejando de ser serrano. Pasamos de los pinos tristes a los cactus candelabros, a los Palo Santo floridos, las amapas, los plátanos, papayas y aguacates. Toca escala en El Fuerte, en un hotel con jardines llenos de palmeras y de bugambilias rosas y carmesí. La gente, esa noche en la cantina, nos acoge con entusiasmo. Después de unos cuantos tequilas, un chavalote agarra la guitarra. Y un viejo nos hace los honores cantando una canción de Rocío Durcal.
No olvide
1.- La moneda es el peso (15 pesetas), pero aceptan dólares. Pida billetes pequeños. Las tiendas de artesanía no tienen cambio.
2.- Cuidado si bebe agua no «purificada», la venganza de Moctezuma podría estropearle el viaje. Llévese pastillas, por si acaso.
3.- No olvide las botas Santiago que tiene escondidas en el armario. Por 20 pesos, las limpian y las tiñen del color que quiera.
4.- Si ha abusado del tequila, desayune unos buenos Chilaquiles en un «Hospital de Crudos» (estar «crudo» es tener resaca).
5.- Coger el tren Chihuahua Pacífico, que le llevará de una altura de más de 2.000 metros hasta el fondo de las barrancas. Es una maravilla de ingeniería.
6.- En Divisadero, bájese corriendo del tren y disfrute de la vista del Mirador, una de las más impresionantes del mundo. Para 15 minutos.
7.- Dése una o muchas caminatas por los seis cañones de las Barrancas del Cobre, y si se atreve, súbase a la Piedra Volada.
8.- Respete la naturaleza, y recuerde: matar nada más que el tiempo, tomar nada más que fotografías, dejar nada más que las huellas.
9.- En Guadalajara, ir a la plaza de los Mariachis. Pero cuidado: la gracia puede salir cara. Conozca el precio antes de dejar que le canten.
10.- Si está en Mazatlán y es época de ballenas, a primeros de año, coja el ferry que le llevará en 15 horas a la Baja California.

LAS BARRANCAS I

Este artículo, es de EL PAIS
Delirio visual en el tren de Chihuahua
Instantánea de las Barrancas del Cobre, en la sierra mexicana
PACO NADAL 07/09/2002

Aún es muy temprano. Tanto, que las primeras luces del alba todavía luchan por abrirse un hueco en la noche mexicana. Unos bultos somnolientos permanecen acodados en los bancos de madera, en silencio, sin apenas mirarse. Sólo un hombre con un carrito de comida para servir café soluble y bollos parece estar dotado de movilidad en las madrugadas frías de Los Mochis. El viaje empieza en una estación moderna y funcional, sin un atisbo de esa magia que rodea a todo lo relacionado con el ferrocarril. De repente, puntualmente a las siete, una locomotora diésel arrastrando tres pulcros vagones pintados de verde oliva y naranja se instala en la vía principal y una voz chilla: '¡El tren de segunda para Chihuahua va a salir!'. Es el primer contacto con el tren que une Los Mochis, en la costa del Pacífico, con la ciudad de Chihuahua, en pleno desierto mexicano, a través de los angostos y extraordinarios cañones de la Sierra Madre occidental, la de Pancho Villa, la de los indígenas tarahumaras y la de tantas leyendas de la agitada historia de este inmenso país.
Viajar a bordo de El Chepe, como también se le conoce, es una de las más intensas experiencias viajeras en México. Se trata de uno de los tres únicos ferrocarriles turísticos (junto al tren del Tequila, en Jalisco, y el Expreso Maya, entre Yucatán y Chiapas) que quedan en servicio en un país que hizo la revolución subido al pescante de una locomotora de vapor.
Durante los primeros kilómetros, El Chepe transita por una llanura fértil, plagada de huertas, frutales y pueblos de cal y adobe, con calles terrosas, con perros famélicos y regueros de aguas sucias. Se van dejando atrás Sumidero, San Blas, El Fuerte y otras pequeñas aldeas donde se observan hombres a caballo, ancianas vestidas de negro y chiquillos que corren saludando a los viajeros. Al pasar por uno de estos pueblos casi fantasmas, Los Pozos, llama la atención un cementerio pulcramente encalado que refulge entre pitas y tascates. 'Fíjese en ese pueblo; hay más gente en el cementerio que en las casas', dice el revisor, un joven que se llama Emilio.
En los apeaderos, donde El Chepe frena entre resoplidos, suben hombres de rostro duro, curtido por el sol, con bigote y patillas. Llevan un macuto de plástico al hombro, el eterno sombrero blanco mexicano y un olor pegado al cuerpo que habla de trabajo, tierra y cansancio. Todo esto pasa en el tren de segunda, porque en el de primera, que sale todos los días una hora antes que éste, los turistas (en su mayoría norteamericanos) irán más confortables en esos vagones por los que habrán pagado el doble de la tarifa del tren de segunda, aislados de cualquier incomodidad, pero pasando de puntillas sobre la realidad de un país fantástico que se personifica cada día en estos vagones del segunda, atestados de familias indígenas, trabajadores silenciosos, cholas cargadas de bultos y mochileros occidentales en busca de una experiencia vital.
El tren avanza lentamente, a poco más de 30 kilómetros a la hora. Emilio, el revisor, cuenta que este tramo está todavía pendiente de una mejora de las vías, y El Chepe se zarandea y cruje como las cuadernas de un galeón en plena tormenta. Cuatro horas después de la salida acaba la llanura, y las vías se adentran por fin en el fabuloso mundo de los cañones de la Sierra Madre, las Barrancas del Cobre, unas quebradas cortadas a pico donde los españoles encontraron algunas de las más rentables minas de plata y cobre del Nuevo Mundo.
El tren avanza por laderas escarpadas colonizadas por una selva seca de pitayas, tascates, cardones y otras plantas espinosas que lo cubren todo con un edredón verde amarronado. Sólo el intenso color blanco y rojo de las flores de la amapa rasga el monocromo telón de las montañas resecas. A ambos lados se elevan poderosas agujas de roca de las que se descuelgan torrentes de aguas. El tren juguetea cada vez más con el abismo. Algunas de las barrancas se hunden hasta un kilómetro y medio de profundidad, por lo que El Chepe debe valerse de 86 túneles y 35 puentes para salvar estos desfiladeros que los mismísimos misioneros jesuitas, con toda su intrepidez, tardaron decenas de años en bajar. 'Sólo los pájaros conocen la profundidad de este abismo', decían las crónicas de la época.
En total, El Chepe recorre 661 kilómetros de vía férrea cuya construcción fue iniciada en 1872 por un visionario estadounidense llamado Albert Owen y que no fueron puestos en servicio hasta 1961, casi 90 años después, debido a los problemas técnicos y a la complicada historia mexicana de la primera mitad del siglo XX.
La experiencia de viajar en El Chepe es en sí atractiva. Pero es más impresionante aún si uno se baja, por ejemplo, en la estación de Bahuichivo, un pequeño pueblo en el corazón de la tierra tarahumara. Una legión de camionetas de diversos hoteles espera a los turistas en la estación. El primero que ofrece un precio razonable pertenece a El Paraíso del Oso, un rancho en medio de la serranía, entre Bahuichivo y Cerocahui -otra importante población tarahumara-, regentado por Doug Rhodes, un norteamericano casado con una mexicana de amplia sonrisa.
Vale la pena pasar varios días para hacer alguna excursión a caballo a lugares como el cañón de Urique, hasta donde se llega por las sendas imposibles que los tarahumaras tallaron en la roca para descender a estos cañones sin fondo.
La próxima parada puede ser en Creel, una población más grande aún que Bahuichivo, con una calle ancha y rectilínea, flanqueada por casas de madera que recuerdan más al Far West que a la arquitectura tradicional tarahumara. Todas ellas albergan algún negocio para turistas, desde artesanía indígena hasta cibercafés. Creel vive de los viajeros, mochileros en su mayoría, que han hecho del pueblo un centro de operaciones para visitar la parte más oriental de las barrancas.
Cuando el viaje llega a su fin, en la estación de la ciudad de Chihuahua, al viajero le invade una inmensa sensación de zozobra. Rodeado por los grandes espacios planos del desierto chihuahuense, el mundo vertical y húmedo de las barrancas parece más lejano e irreal aún. Como si ese tren sólo hubiera existido en la imaginación. Y quizá sea así, porque ¿a qué loco se le ocurriría trazar un ferrocarril por unas quebradas como ésas?

MAPA DE MEXICO

Para hacernos una idea del pais...

DESTINO MEXICO



Hola chicas...
Como veis tenemos un nuevo blog para ir poniendo información, ideas, recomendaciones y.... lo que querais para nuestro viaje a Mexico...
Creo que lo primero que podemos hacer es definir un poco el itinerario...
Mexico es un pais muy grande y 15 días no son muchos, así que habrá que pensar cuales son los lugares que más nos interesan visitar...
A ver si damos movimiento a este blog eh?